Las apuestas de fútbol son amigas de las sorpresas. Quien apostara por Zambia en la final de la Copa de África se habrá llevado importantes réditos, pues todos daban por favorita a su rival, la Costa de Marfil de Drogba y Touré. El partido por la supremacía del fútbol africano finalizó con empate a cero goles. La prórroga no logró desequilibrar la balanza y hubo que recurrir a los lanzamientos de penaltis. Tras una tanda interminable, el equipo de Zambia se llevó el gato al agua. El resultado final arrojó un 8-7 para el conjunto de la zona sur del continente, que obtiene su primer título en la competición.
Costa de Marfil pasará a la historia por no haber encajado un solo gol en juego y, pese a ello, no haber conseguido proclamarse campeón. Su portería estuvo imbatida durante el tiempo reglamentario de todos y cada uno de los partidos, incluida la final. La decisiva tanda de penaltis fue la única manera de perforar la meta marfileña.
En total, se lanzaron 18 penaltis.
Tanto Zambia como Costa de Marfil acertaron en los cinco tiros iniciales. En el desempate, el fallo del marfileño Gervinho dio el triunfo a los zambianos.

